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LAS CONTRADICCIONES DEL CAPITALISMO EN EL PERÚ DE HOY

 

  1. La contradicción entre las necesidades y el valor de cambio

 

¿Para qué se produce? Si a cualquier persona se le pregunta eso responderá con relativa facilidad “Para satisfacer las necesidades humanas”. Ahora bien, ¿estamos compensando todas nuestras necesidades o sólo la de subsistencia? Los problemas de  la sociedad de hoy tienen mucho que ver con el hecho de que no cubrimos nuestra subjetividad. Requerimos protección, afecto, entendimiento, participación, ocio, creación, identidad, libertad. Y a cambio de eso sólo nos dan pan y además duro, chico, caro.

 

En realidad no se produce para satisfacer necesidades sino para hacer crecer el Producto Bruto Interno –que tiene más de bruto que de interno- El mundo se mueve de acuerdo a las reglas del mercado y es la posibilidad de vender lo que determina todo. Si la droga da dinero, pues droga se hace. Lo demás es pura hipocresía. Además, hay que decirlo, si la gente se droga no es porque le guste envenenarse sino como un sustituto a esas necesidades psicológicas mal saciadas

 

Pasar a producir de acuerdo a las necesidades supondría tener una economía planificada. Antes de crear objetos pensar en los humanos. Saber que queremos.

 

Ahora bien, alguien me dirá “Eso ya se probo y fracaso, ese es el modelo ruso”. Y aquí tendremos entonces que hacer una distinción: el modelo burocrático por un lado, el democrático por el otro. El primero impone a los productores y consumidores las opciones de un poder magnánimo. El segundo le entrega el poder a estos. El primero estrangula la creatividad, el segundo la potencia.

 

Hoy vemos como el pueblo quiere planificar su futuro. Estamos ante la lucha del pueblo piurano por hacer un plebiscito. Los campesinos de Piura quieren decidir si les conviene seguir siendo campesinos o si prefieren ser mineros. Y el Primer Ministro pone el grito en el cielo, y el  Jurado Nacional de Elecciones les requisa el material electoral, y la Defensoría del Pueblo se hace a un lado y nos dicen que la democracia no sirve para eso, sólo sirve para elegir quien nos va a mandar los próximos cinco años.

 

  2. Los limites de la democracia 

 

Comenzamos a ver como las contradicciones del capitalismo no pueden resolverse sino a través de soluciones engarzadas entre si. A nosotros nos gustaba hablar de una mesa de cuatro patas: la transformación económica necesita de la política, la ecológica, la cultural. Porque nos gusta escuchar la crítica de los amigos ahora hemos añadido la internacional. No basta que haya planificación económica, es necesario que sea democrática.

 

Como vemos estamos ampliando el significado de democracia. Y es que ahora estamos realmente ante una dictadura. Es cierto, elegimos al dictador, pero quien decide lo que él hace es el capital. El FMI, el Banco Mundial, las organizaciones del capital son las que deciden.

 

La participación democrática, es decir el poder de decisión del sujeto humano, no puede ser limitado al sector político. En este sentido, se puede decir que toda la realidad es política, empezando por la economía. Decidir si somos campesinos o pescadores o mineros ya es una decisión política. Saber si nos sometemos al TLC (“te lo clavo” dicen que significa) es política.

 

Nosotros estamos muy preocupados por los recortes de los derechos políticos hoy en el Perú. A los presidentes regionales y a los alcaldes se les ha prohibido juntarse en las movilizaciones de su pueblo. Y es que saben que es en las provincias donde estamos cambiando las cosas con más rapidez. Ven trabajos como el nuestro en Cañete y se asustan. Pero no sólo eso, criminalizan las luchas, apresan a los dirigentes sindicales, asesinan a los campesinos que defienden la ecología ¿Saben cual fue el primer acto del gobierno de Alan? Matar a Isidro Llanos en Cajamarca. Juramento el 28 de julio y el 2 de agosto ya tenía su primer muerto. Hemos enviado una carta a la CGTP para que todos los que estamos de acuerdo con la plataforma del paro del 11 de julio diseñemos un plan de lucha en defensa de la democracia. Sabemos que si no se ha impuesto una dictadura cívico militar es por lo que dijo el Comandante Sandinista Tomas Borges en la Plaza de Armas de Cañete: “La tierra temblara, el pueblo peruano nunca tiembla”.

 

Pero queremos ampliar la democracia a todos los ámbitos de la vida. Que la democracia llegue a cada comunidad y que cada una diga que produce. Que llegue a cada fabrica y sean los trabajadores los que controlen la producción. Que llegue a cada familia y hayan relaciones horizontales entre hombre, mujer y niños. Queremos un gobierno de los que luchan, un gobierno basado en las organizaciones que están hoy en el combate.

 

Y no sólo lo queremos, ese es el norte de toda nuestra acción. Por eso fue que ante el terremoto se ideo el sistema de que cada dos cuadras hubiera un responsable de distribución y no como en Pisco que todo lo distribuía Alan. Los resultados saltan a la vista: saqueos por un lado, fortaleza de la organización popular por el otro.

 

3. La contradicción entre el “crecimiento económico” y la supervivencia del planeta.

 

Hemos mencionado a Isidro Llanos y el plebiscito de Piura. La gente defiende sus formas de vida. Pero defiende algo más: defiende el planeta. Y aquí viene la idea que James O Connor ha llamado “la segunda contradicción del capitalismo”. La primera, según él, es la que hay entre la acumulación del capital, es decir, el aumento de la capacidad productiva y el escaso poder de compra de los asalariados ya que a los capitalistas les conviene pagar poco. La segunda es que al crecer el capitalismo estropea sus propias condiciones de producción ya que contamina el agua y el aire, hace desaparecer la biodiversidad, agota los recursos naturales.

 

Para el BS el tema ecológico está en su gestación misma. La lucha de Chilca contra la invasión de su playa por una central termoeléctrica; la lucha de Lunahuana por defender la laguna y la producción agraria –que es lo que llevó a Javier Alvarado a la Municipalidad Provincial; la lucha de los plataneros de Mala por el buen uso del agua.

 

Aquí vemos una contradicción más, muy fuerte en nuestro país. Como la economía está dirigida desde Lima hay un divorcio entre la capital y las provincias. Fíjense ustedes el resultado de las últimas elecciones: Alan ganó sólo por el voto de Lima, con casi todo el resto del país en contra. A los dos meses hubo nuevas elecciones, está vez para gobiernos regionales. Se presentaron, en casi todas las regiones, tanto el APRA como el Partido Nacionalista. Perdieron en casi todas. La izquierda limeña hizo un pésimo papel electoral, por debajo del 1%. Las regiones y provincias no las gano la izquierda pero si la centro izquierda. Cómo evolucionen depende de lo que ocurra en la pelea en sus respectivos centros. Lo importante es que en cada uno de ellos hay otros núcleos más a la izquierda aún, con los que deberíamos entrar en contacto para desarrollar un movimiento nacional.

 

La entrega de nuestras reservas naturales a las compañías petroleras, en una orientación contraria a la que práctica nuestro vecino Ecuador; los permanentes derrames del gas de Camisea que ni siquiera es peruano a pesar del buen ejemplo de Bolivia; la destrucción de tierras de cultivo por la explotación minera; la idea de destruir la biodiversidad en el Ande para propiciar la exportación; la forma como los agricultores están perdiendo sus tierras que pasan a manos justamente del capital exportador. Todas esas son agresiones al medio ambiente; a los trabajadores y pobladores y a las provincias maquinadas tanto desde la capital como, sobre todo, por los centros de poder internacional. En los últimos años el mayor porcentaje de conflictos ha sido en este terreno aunque no ha logrado una centralización que lo convierta en un solo puño.

 

 4. Contradicciones de espacios poscoloniales

 

En nuestro país, en general en países que han sufrido una conquista violenta, hay un conflicto más, de igual importancia que los anteriores: el cultural.

 

Nos impusieron una religión en la que el trabajo no es fiesta sino castigo, que justifica por tanto el trabajo alienado que sólo persigue un fin utilitario. Una religión en la que Dios está fuera de la naturaleza y nos llama a dominarla en vez de compartir con ella. Una cultura que propicia la individualidad en lugar de la comunidad.

 

Pero no sólo eso, sino que las culturas ancestrales de este país aparecen como dominadas. Esto supone que los sectores excluidos, lo que en otros países se llaman “minorías” en el nuestro es mayoritario con la secuela de racismo que ello supone.

 

Contra toda forma de racismo o discriminación debemos decir claramente que Todas las culturas participan a la vida cultural y espiritual de la humanidad. Ninguna de ellas puede ser eliminada o marginalizada. Reivindicamos el derecho a conservar nuestras lenguas originarias, nuestro conocimiento científico, nuestras costumbres ancestrales, nuestra religiosidad, nuestro espíritu comunitario. Propiciamos la cultura popular en todas sus expresiones: andinas, afro peruanas, criolla. Las transformaciones que derivan de intercambios, de enriquecimiento mutuo son bienvenidas, porque la cultura no es estática.

 

5. Las contradicciones en un mundo globalizado

 

La transformación que buscamos es en nuestro país, pero también es en el mundo.

 

El Perú tiene una economía dependiente que se agravará aún más con el TLC. En última instancia es una renuncia a nuestra soberanía para producir lo que necesita el mercado mundial y ahogar a nuestros pequeños y medianos productores. Los intentos de forjar la unidad latinoamericana han mostrado sus serias limitaciones: mientras no rompamos la dependencia no van a funcionar. Queremos una América Latina unida, pero para eso es necesaria una América Latina soberana y socialista.

 

Ahora bien, cualquier revolución, por limitada que sea, en algún país de América Latina va a afectar al conjunto del continente. Por eso le damos todo nuestro apoyo a la revolución boliviana, al proceso abierto en Venezuela, a las medidas progresivas en otros países. América Latina es el eslabón más débil de la cadena imperialista y se vienen grandes cambios o grandes derrotas.

 

Sabemos que en nosotros repercutirá también lo que ocurra en los países hegemónicos y debemos estar alertas a procesos como el empantanamiento de los Estados Unidos en Irak. Un triunfo del pueblo iraqui será un cambio decisivo en la correlación de fuerzas internacional.

 

Para seguir todos estos procesos como participes activos y no sólo como espectadores es necesario poner nuestros mejores esfuerzos por construir un partido internacional de los trabajadores junto con las fuerzas que en el mundo están en nuestra misma orientación.